No me des dos tazas

Me imagino que ya a estas alturas todo el mundo estaremos ya al tanto de la desgraciada agresión sexual colectiva que sufrió una mujer joven en Brasil en fechas recientes.

Repugnante, asqueroso, deleznable, espeluznante…

Nada justifica una violación, contra ninguna persona, sea mujer y hombre, pero como en la mayoría de ámbitos de la vida, las mujeres jugamos en este también en desventaja. El cuerpo de las mujeres aún hoy se considera una propiedad ajena y contra el que ejercer cualquier tipo de violencia con la que demostrar poder y continuar incrementando las desigualdades.

Tanto que a veces algunos hombres matan a mujeres.. Tanto que como en esta ocasión, 30 hombres violan a una joven y hay quien culpabiliza a la víctima

No soy capaz de expresar con palabras las emociones, sentimientos y pensamientos que me brotan, como mujer en primera instancia y como miembro de una sociedad enferma y aún machista después.

Nada justifica una violación, un NO es un NO y el derecho a decidir sobre el propio cuerpo es único, intransferible y absolutamente incuestionable.

     Si no quiero té, no me des dos tazas.

Preparar y tomar o no una taza de té es la metáfora, según mi opinión, absolutamente acertada, para hacernos comprender cuándo se puede estar cometiendo o ser víctima un de un abuso sexual. Merece la pena que inviertas menos de tres minutos.

*Como habras podido comprobar, solamente he utilizado un enlace de prensa que habla sobre la noticia, pero si haces una pequeñita búsqueda verás la de información que hay sobre el desgraciado suceso. El vídeo ya lo conocía, ha rulado en algunos grupos y plataformas en las que formado parte y no tiene ningún mérito que la imagen de miniatura de la publicación sea de openclipart y yo solamente la haya dimensionado con Gimp para que no se me descuadrara. Sí, en esta ocasión, no me ha divertido.

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